Noticias
I MARCHA REPÚBLICA DE IOAR
El día 30 de mayo de este año, 2026, finalizó la “I Marcha República de Ioar” organizada por la Agrupación Cultural Aguilar Bizirik, asociación cultural de Aguilar de Codés.
“La Marcha República de Ioar” no es una marcha más de senderismo de las que ahora proliferan por nuestra zona y por toda Navarra. Es una marcha que quiere poner en valor la Sierra de Codés con todos los pueblos que se cobijan bajo su manto de encinas por el sur y robles y hayas por el norte. Está diseñada para que puedan participar todos los públicos y todos, pequeños y mayores, podamos disfrutar de nuestro entorno conociendo todos los pueblos que giran como satélites alrededor, “inguruan”, del pico más alto de la Sierra de Codés, Ioar con 1.421 m. sobre el nivel del mar. Pueblos a veces desconocidos para los habitantes de los mismos pueblos de esta Sierra y que vecinos de cada uno de ellos se encargan de descubrir y enseñar con visitas guiadas a quienes participan en las etapas de la marcha.
Esta marcha es circular. Se inicia y termina en Aguilar siendo estas las etapas que un nutrido grupo de senderistas han realizado, unos en unas etapas, otros en otras etapas y muchos en todas ellas desde el 2 al 30 de mayo. Son estas las cinco etapas:
- 1ª Etapa, 2 de mayo: Aguilar- Genevilla
- 2ª Etapa, 9 de mayo: Genevilla- Kanpezu
- 3ª Etapa, 16 de mayo: Kanpezu-Acedo
- 4ª Etapa, 23 de mayo: Acedo-Otiñano
- 5ª Etapa, 30 de mayo: Otiñano-Aguilar
Todos los pueblos de la Sierra de Codés sienten el pico Ioar como suyo. Cada vez son más los lugareños de estos pueblos los que ascienden hasta él en distintas épocas del año, siendo cuando más afluyen el último día del año, costumbre ya muy arraigada para despedir al “año viejo” e iniciar con fuerza el “año nuevo, y en el “Ioar Eguna” que se celebra todos los años al inicio del verano.
La República de Ioar que la Agrupación Cultural Aguilar Bizirik ha recuperado para poner en valor nuestra tierra tiene su origen en la obra del recordado Pablo Antoñana. Escritor navarro nacido en la ciudad de Viana, autor de una excelente obra narrativa y ensayística, donde canta y recorre la vida y memoria de las gentes de su tierra. En 1972, recibió el premio Guipúzcoa de novela con Pequeña Crónica. En dicho relato establece Antoñana, como en otros relatos posteriores, los límites de su República Independiente de Ioar, donde conformó un mundo de imaginación, ensueño y realidad histórica, donde se desarrolla su literatura. Una especie de república federal, no atajada por la perfidia que el escritor había palpado en su discurrir por el mundo rural.
La quinta y última etapa de la Marcha, el día 30 de mayo, pasó por nuestro pueblo, Azuelo. A las nueve de la mañana salían de la puerta de la iglesia de Otiñano el grupo de senderistas que se disponían a recorrer esta etapa. Tras subir al alto de Otiñano se dirigieron hacia Torralba por el Corral del Monte. Recorrieron Torralba de la mano de Ramón visitando murallas y torreones de la villa amurallada. Avistaron al bandido Juan Lobo merodeando por la plaza. Hecho que pusieron en conocimiento del Mayordomo de la Cofradía de San Juan replicándoles éste que el próximo día 20 de junio, domingo antes de San Juan, darán una batida para ver si lo pueden apresar. Desde Torralba, por el lavadero de la Lusa, se dirigieron hacia Azuelo. Llegaron a la ermita de San Simeón, bajo un sol de justicia. En la ermita no pudieron saciar su sed porque la fuente no funcionaba. Fue entonces cuando los recogió Pedro, el Secretario de la Asociación Santa Engracia de Azuelo, y allí sentados les contó la vida de San Simeón, patrón de los agricultores navarros desde la Alta Edad Media, hasta que los castellanos nos impusieron a su patrón, San Isidro, un santo okupa para los navarros. Desde San Simeón partieron hacia Azuelo. Antes de entrar en el pueblo visitaron el Monasterio Benedictino de San Jorge. Pedro les contó la historia del Monasterio y el rito de La Risma. Tras visitar el monasterio pasaron por el lavadero de La Calzada y tomando la calle Mayor llegaron a la fuente del Lavadero donde si que pudieron saciar su sed y refrescarse con los dos caños que alegres fluían. Continuaron por la calle Mayor asomándose a la Casa Encantada de la Asociación Santa Engracia donde vieron a un fraile benedictino rismando un perro. Salieron del pueblo hacia Aguilar por Fuentesfrías. A la entrada del monte pararon en la fuente de Las Arcas, que estaba seca y no manaba. Pasaron por el parque del Corazón de Jesús de los hermanos Crespo Esparza y llegaron a la fuente de Fuentesfrías, que tampoco manaba. Desde allí bajo un sol inclemente, pasando por las ermitas de San Bartolomé y de San José llegaron a Aguilar dando fin a la etapa y a la “I Marcha República de Ioar”.
