|
|
|
|
|
Azuelo también guarda la bella historia de San Simeón, el labrador, hijo de Cabredo y víctima de la furia envidiosa de sus convecinos. Tenían causa, cierto, a saber: si le llamaba la devoción de ...
|
|
|
|
|
|
|
|
|
Dicen que cuando jubilan a uno, mala señal, ya es viejo y no vale para nada, lo malo de esto es que algunos jubilados se lo creen y les entra la “depre”, se “aburren” y añoran el trabajo. ¡Con lo bien que se está jubilado! Y si no que se lo pregunten a Francisco, con su huerta, sus figuricas y maquetas para el belén de Desojo y para el de Azuelo, el cuidado a sus suegros y hacer poesías. Sí a Francisco le ha dado por hacer poesías ahora...
|
|
|
|