ROMERIA A CODÉS 2010

10 Mayo, 2010

     El segundo domingo de mayo es el día en el que los de Azuelo suben en romería desde el pueblo hasta el Santuario de Codés. El mes de mayo, con la explosión de la primavera, es el mes de las romerías a santuarios y ermitas. Los ritos ancestrales paganos para celebrar la llegada de la primavera derrotando al duro, frío y largo invierno fueron cristianizados por la iglesia y canalizados devocionalmente a través de senderos hasta las ermitas.

     La romería siempre ha sido un día alegre, cánticos a la Virgen, buen comer, buen beber… . El objetivo de este día es rogar a la Virgen que interceda donde proceda para que la cosecha que se aproxima sea abundante.

     Las tierras de Azuelo ahora están liecas en más de sus tres cuartas partes, pero las pocas que se siembran apuntan este año a una buena cosecha, si el tiempo acompaña desde aquí hasta finales de junio.

     Fueron muchos los azuelucos que procediendo de diferentes lugares de Navarra y de comunidades vecinas a donde emigraron en el último tercio del siglo pasado se juntaron el día 9 de mayo en Codés Tras los saludos de rigor, se inició la jornada con el almuerzo en el frontón, después a misa y tras la misa, pasando por el bar de la hospedería, otra vez a la mesa. El almuerzo, como siempre, fue compartido entre lo que unos y otros aportan, chorizo, jamón, queso, tortillas de todo tipo, revueltos de setas, anchoas… y el vino de Aras que trae el Ayuntamiento. A la una de la tarde se organizó la procesión que partiendo desde el mismo frontón entró en la explanada del santuario como si desde el mismo Azuelo hubiese salido; allí fue recibida la comitiva por el alma de Codés, el Hermano Marista Boni, que tras unas palabras de bienvenida invitó a todos a pasar al interior de la iglesia para visitar a la Virgen de Codés y cantarle o dedicarle alguna poesía como hizo este año Fabiola, esa pequeña gran artista que tenemos en Azuelo. Terminada la misa los romeros, poco a poco, fueron subiendo hasta el frontón para dar buena cuenta del menú romero donde son típicos y no pueden faltar ni los caracoles ni el cordero. El día quiso significar el paso del invierno a la primavera; amaneció un fuerte día de lluvias y frío que según fue avanzando la mañana fue evolucionando a un buen día primaveral haciendo cerrar los paraguas que por la mañana se habían abierto.

     Un año más Azuelo subió de romería a Codés; si tú que estás leyendo estas líneas no estuviste por el motivo que fuere, solamente te decimos que esperamos verte por Codés el año que viene.