Buenas noches. Viernes, 29 de mayo de 2020
Azuelo
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DESCRIPCIÓN DEL ENTORNO Y DE LOS INMUEBLES

LA SIERRA

La Sierra de Azuelo es el nombre genérico con el que se denomina en el pueblo a todos los términos que se incluyen desde la línea que marca el horizonte con los pinares de La Salera y Cuesta Parda hasta las mugas al sur con Aras y Bargota. Su nombre le viene dado por la irregularidad del terreno, muy abrupto, con picos, cogoteras y pronunciadas pendientes. Todas las tierras de La Sierra, cuestas, llanas, pendientes se cultivaron mientras las labores del campo se hicieron a mano con técnicas y herramientas tradicionales. Fue a finales de los sesenta y primeros de los setenta cuando llegó la mecanización al campo de Azuelo. Las máquinas, tractores, cosechadoras… solamente podían laborear las piezas más llanas, esta piezas llanas en La Sierra eran pocas, siendo esta la razón por la que en muy poco tiempo se quedaron liecas, se dejaron de sembrar y los labradores de Azuelo tuvieron que emigrar a las ciudades en busca se trabajo. Fueron muy pocos los que pudieron aguantar esta guerra de la máquina y el hombre. Tal es así que actualmente solamente hay un labrador en Azuelo.

En La Sierra había varios aljibes, proliferaban las chozas de los labradores y los corrales, agrupados en bloques daban vida a varios términos de ella, como La Espina, Bencejas, Valdeperedo, Santa Gadea y Garañango.

Aquella Sierra que daba de comer al pueblo de Azuelo, trigo para pan, cebada y avena para el ganado de labor, sabrosas patatas compartidas por el hombre y los cerdos que se criaban en casa, en pocos años pasó a producir hierba de primavera que ni las escasas ovejas que aún quedan dan con ella. Aljibes, chozas y corrales fueron abandonados, carecieron de mantenimiento y el agua, el viento, las zarzas y la maleza se encargaron de dar con ellos convirtiéndolos en ruinas. En el mejor de los casos, sus piedras fueron utilizadas en la restauración de alguna casa del pueblo.

Donde durante siglos había vida y alegría para el agricultor, se adueñó la soledad y la tristeza de los pocos vecinos de Azuelo que se acercaban a estos parajes en los días de caza añorando lo que La Sierra había sido no hace muchos años.

Las últimas actuaciones en este paraje de La Sierra han consistido en la reforestación de ella en un alto porcentaje y en la instalación de un parque eólico por sus cumbres. Al menos se han acordado de ella y se ha intentado recuperarla cuando estaba condenada al olvido por improductiva.

Se caracterizaba La Sierra por la ausencia de arbolado en toda ella, ya que se cultivaba hasta el último rincón, y por la ausencia de agua en las zonas altas.

EL ALJIBE

El aljibe es una construcción de piedra que cubre un pozo. Está construido de piedra y su cubierta es de falsa cúpula y su acceso o boca siempre está orientado al norte para soportar mejor las horas de insolación y con ello reducir la evaporación. Su tamaño es pequeño, entre los dos y los tres metros cuadrados. El pozo del aljibe, con una capacidad entre uno y dos metros cúbicos, se llena de agua de lluvia o nieve. Una vez lleno el pozo, los agricultores tapaban su acceso con una pesada losa para que no bebiesen en él los animales silvestres o el ganado, como las ovejas. Delante del aljibe, siempre hay una balsa o pozo de decantación para que el agua que entre al aljibe esté más depurada. En estas balsas, cuando el calor apretaba en verano, se vaciaba agua desde el aljibe para que bebiesen las ovejas o